Manifestación contra el corralitoYo contra el mundo. Mientras yo intento abrir mi primer cuenta bancaria, el resto intenta vaciarla.

Es increíble como los rumores pueden movilizar a un país. En los últimos días, en especial luego del fracaso de las negociaciones entre el gobierno y el campo, los rumores sobre una debacle económica fueron contagiando a la población. Con voz baja, casi como un susurro, distintos medios, cadenas de emails y comentarios de viejas enojadas por la actual situación económica, hicieron propagar la idea de un nuevo corralito en la Argentina.

Según una nota de hoy del diario Crítica de la Argentina, en la última semana, siete de cada diez ahorristas argentinos no renovaron su plazo fijo en pesos. La desconfianza invadió, a los ya golpeados varias veces, ahorristas argentinos.

Una ola en la compra de dólares, hizo que el Banco Central vendiera 90 millones en un día para frenar la cotización de esta divisa. Y en algunos barrios, como Palermo y Belgrano, sucursales de algunos bancos líderes vendieron ayer dólares a $3,26, cinco centavos por encima del cierre promedio en las casas de cambio del microcentro porteño.

El argentino es extremadamente susceptible en temas económicos. Es que la volatilidad de este país, no le ha permitido vivir más de cinco años tranquilo. En cuanto su oreja escucha, problemas con la economía, cotización del dólar en alza, inflación, sale corriendo a hacer algo. Ese hacer algo es intentar proteger sus ahorros. ¿Cómo?.

Primero desconfía de su moneda, y compra dólares. No importa cuánto este cotizando. Su conciencia está tranquila si los tiene, aunque suponga que en dos semanas vuelva a bajar y haya echo un pésimo negocio. Después, desconfía de su sistema bancario. El argentino no conoce mucho de economía, pero si conoce de crisis económicas. Las vivió y las vive, y sabe de las medidas que los gobiernos pueden llegar a tomar (aunque las situación económica sea totalmente diferente a la anterior crisis).

citibank

Cadenas de e-mails

Las cadenas de e-mails sean probablemente uno de las mejores fuentes de información errónea. La gente cree como si estuviera leyendo al analista más especializado en el tema. Pierde su visión crítica, y al igual que con los medios tradicionales como la televisión y la radio, está casi seguro de su veracidad.

En los últimos días, una cadena de e-mails alertaba sobre un inminente Corralito 2008. Según Crítica de la Argentina:

Hasta el miércoles era apenas un ignoto pero obstinado opinador en sitios web ultraconservadores. Pero Marcos Koblan –si se trata de su verdadero nombre– se convirtió desde el jueves en tema de todas las conversaciones en la City porteña. Todo empezó con un correo electrónico que lleva su firma, bajo el título “Otro corralito en la Argentina”. Para establecer un perfil de Koblan basta con tipear ese nombre en Google y revisar sus comentarios en sitios como Seprin, Urgente24 y La Historia Paralela. Los dos primeros son los sitios de internet favoritos de los servicios de inteligencia. Mientras que el tercero se trata de un foro de opiniones de sectores de la ultraderecha. En todos ellos, el firmante Koblan destila un rabioso antiperonismo, una defensa cerrada de los valores católicos y de las Fuerzas Armadas y un deseo profundo de presenciar la caída de los Kirchner.

Sus opiniones, además, remiten a una suerte de libro online titulado El club de matricidas que cuenta con una dirección de correo electrónico para contactar al autor.

El objetivo que perseguía el corralito era evitar la salida de dinero del sistema bancario, intentando evitar así una corrida bancaria y el colapso del sistema. El problema es que para ese momento, la economía ya estaba sufriendo un colapso. La situación social era desesperante y la población desocupada y descontenta se alzó en contra del gobierno.

¿Es esta la situación actual de la economía?. Sin hacer un análisis demasiado profundo, y sin tener conocimientos del tema, no es muy difícil darse que cuenta que no. No es esta la actual situación económica del país.

Con esto, no digo que la situación económica sea óptima o la mejor. Lamentablemente tenemos un gobierno que no me da muchas esperanzas de nada. Y salvo que decida cambiar, algo muy improbable, la situación no se mejorará hasta las próximas elecciones.

Inflación, caída de las inversiones, devaluación de los salarios, pésima distribución del ingreso, monopolización de los grandes negocias, si. Pero: ¿un corralito?. Creo, por suerte, que estamos lo suficientemente lejos de eso.